La Iglesia Católica Apostólica Reformada
es una comunidad eclesial mundial de fieles católicos que buscan una apertura basada en los principios evangélicos de: igualdad,
misericordia, comprensión y caridad partiendo del punto bíblico en el cuál se menciona que Cristo vino para todos, sin hacer
excepción de personas.
Como parte de ese esfuerzo la Diósesis Nuestra Señora Madre de Dios trabaja en
pro de los que no tienen voz, por medio de una labor integral (litúrgica, misional, pastoral) en todos los ámbitos de la vida
cotidiana y en especial de aquellos que más necesitan de atención: los marginados, los excluídos y rechazados en los países
centroamericanos.